Un mes atrás decidí dejar este blog, sentía que estaba parado, las visitan disminuían y con ello las ganas de continuar con mi historia. Hace un mes veía todo negro al final del camino, un camino que no me llevaba a ningún lugar, tan negro como un armario y tan perdido como mi juventud.
Pero en un momento algo cambia todo, un pequeño acto modifica tu destino y tu percepción se vuelve como jamás pensaste que estaría, he aquí la historia, mi historia:
Unos días atrás conocí a alguien, pero como siempre, yo seguía escéptico tras la pantalla de este viejo ordenador. Pero resulta que aunque a veces parezca lo contrario, un pueblo homófobo y retrógrado también acoge a gente abierta y tolerante, personas como yo, y es que muy egocéntrico era al pensar que yo era diferente, o especial, o único, aunque no sabía si en su significado positivo. Esa persona me ha roto los esquemas, me ha quemado mis expectativas y ha tambaleado todo lo que yo tenía tan seguro, él ha encendido una vela en la oscuridad de un armario.
Y parece ser que cuando ves la luz ya no puedes volver a la oscuridad, e ingenuo de mí, me he cegado en el intento. Porque las polillas mueren con la luz y yo he ido directamente a ella, pero algo a cambiado, y es que yo sigo vivo, y como dicen lo que no te mata te hace más fuerte. Comentan que salir del armario ante unos padres estupefactos es difícil, pero yo no sabía cuanto...
Sigo con un nudo en la garganta y esperando el abrazo de una madre, las palabras de un padre y el reflejo en el espejo de una familia, la que éramos. Es difícil, costará, pero nadie ha dicho que el precio de la felicidad fuese bajo, y yo no estoy dispuesto a renunciar a ella.
Porque tu has cambiado todo, has llegado con tus manos complicándome y regalándome pequeños momentos de felicidad y tristeza, muchas lágrimas y un corazón astillado. Tu cuerpo es mi medicina y te necesito para curarme, tus ojos la inyección de pasión en mi cuerpo y tus labios un terremoto que desata la locura. Y sin embargo me siento bien.Yo que siempre decía que lo más bonito de la vida eran las sorpresas, tan buenas y tan malas pero que dan sentido a todo. Eres mi sorpresa.
Los pequeños acontecimientos lo cambian todo, y la idea de un adiós a los blogeros también ha variado, un pequeño acto que me devuelve la ilusión por esto, que te nombren en el periódico el país te devuelve la confianza, el sentimiento de que mi historia interesa y el descubrimiento de que ante todo, me interesa a mí, a mi mecanografía y a mi bolsillo, que los psicólogos son muy caros.
Una nueva era se acerca...






